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  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 21:58

¡ Qué vergüenza de Real Madrid !

¡ Qué vergüenza de Real Madrid !

El Real Madrid, otra vez vuelve a ser humillado y eliminado de la Copa del Rey por un equipo de segunda B que  a base de coraje, fuerza y energía, el Alcoyano, le sacó los colores al todopoderoso equipo de Zidane, que con esta eliminación en los dieciseisavos de final, claramente toca fondo. No solo el técnico madridista que está cada vez más perdido, sino también buena parte de una plantilla sin alma y sin rumbo.

Una derrota que provoca sonrojo y vergüenza. Zidane y su equipo han echado un gran borrón a la historia del Real Madrid, que si por algo se caracterizaba  era por el orgullo y el honor de vestir la camiseta blanca. Los jugadores actuales, en gran parte, no merecen vestir esa camiseta. Esta plantilla, como manifiesta una gran mayoría de la afición blanca, perdió él hambre y el orgullo que significa ser jugador del Real Madrid. Han hecho abochornar a los seguidores madridistas por el desprestigio que supone esta derrota.

  El Alcoyano, haciendo honor a su lema: “tienes más moral que el Alcoyano” jugando con diez jugadores en la segunda parte de la prorroga por expulsión de Ramón, venció 2-1 al prepotente y conformista, Real Madrid. Histórico

El equipo de Alcoy, entra en la historia negra del conjunto blanco como antes lo hicieron el Alcorcón o el Toledo, y mete a los madridistas en una crisis de largo alcance y de imprevisibles consecuencias.

 Una gran noche del guardameta del Alcoyano,José Juan, de 41 años, el trabajo a destajo de todo el bloque y el acierto indiscutible en momentos decisivos dieron un triunfo que va ser portada en todo el planeta fútbol, por la hazaña lograda y por las consecuencias  que pueda tener en este Madrid que se mostró impotente,incluso con los titulares que jugaron en la prórroga. Zidane, de nuevo es el gran señalado, vuelve a estar más discutido que nunca  por cómo está manejando a la plantilla y sobre todo, a los más jóvenes,  a los que tiene desmoralizados y desilusionados.

No se puede consentir que un equipo de apenas 800.000 euros de presupuesto, se imponga por coraje y pundonor a otro equipo con más de 600 millones. Pero no es extrañar viendo el juego apático y aburrido que está practicando en los últimos partidos el Real Madrid. Aburren a las ovejas con tanto pasecito horizontal y juego atrás. Carecen de velocidad. No hacen desmarques. Son incapaces de hacer un uno contra uno. En una palabra, hacen un juego intrascendente y muy amanerado.

Con esta vergonzosa derrota, el Madrid ha escrito una de sus páginas más sonrojantes de su historia. El modesto Alcoyano, poniendo lo que hay que poner, puso al descubierto las carencias, las limitaciones y las vergüenzas de un equipo a la deriva y con un entrenador perdido en la nada,sin capacidad y sin argumentos  para seguir al mando.

Pero no sólo el entrenador tiene la culpa por no saber conectar a la segunda plana, son muchos de los propios jugadores los que no están dando la talla. Marcelo, ya no está, ni se le espera;  Odriozola, jugó tras mucho tiempo ausente y no dio la talla. Lo mismo que Valverde que parece una sombra del jugador que fue la temporada pasada. Se le ve cabizbajo y sin ritmo. No ha sabido asumir al papel secundario que le ha otorgado Zidane en esta temporada. Isco, parece un ex jugador por su lentitud de movimientos,su tardanza en soltar la pelota y hasta en su figura física, está muy pesado. Vinicius, está siendo una calamidad,ni se va por velocidad ni se atreve hacer el uno contra uno y cuando lo hace, no le sale. Fue el peor de todos, está jugando con mucha ansiedad. Mariano, otro  a quien le puede la ansiedad por agradar y congraciarse con el gol. Corre y pone mucha energía, pero lo hace sin cabeza. Lunin, el guardameta debutaba por primera vez en partido oficial, y se notó su nerviosismo en alguna salidas por alto.

Y es que Zidane, con su política de creer solo en la vieja guardia, tiene desmoralizado a los más jóvenes a los que está haciendo peor. Los suplentes, no valen 

Pero los llamados titulares, tampoco estuvieron a la altura y naufragaron como los demás. Benzema, Hazard, Kroos  y Asensio que salieron para ver si podían enderezar la situación, no se hicieron notar y los blancos cayeron con estrépito y deshonor. El Madrid sufrió otro batacazo y vuelve a abochornar a sus seguidores. Es un equipo roto, sin ambición y muy mal entrenado tácticamente. No les extrañe que Zidane tome las de Villa Diego y se marche.

El técnico del Alcoyano, Vicente Parra, dirigió con maestría el partido de los suyos, jugando a  que pasase el tiempo para tener opciones en el partido. El plan local estuvo  a punto de llegar al descanso  con tablas, pero en el ultimo instante, Militao, que jugada tras mucho tiempo en la suplencia, de cabeza adelantó al Real Madrid.

En el segundo tiempo,  el 0-1 durmió a los blancos que seguían con su parsimonia y poco juego vertical, mientras sus rivales se defendías con uñas y dientes esperando su momento y su oportunidad.

El técnico alicantino, movió el banquillo y metió de una tacada tres cambios que refrescaron al equipo en busca de más verticalidad y llegada. En un saque de esquina, puro tesoro para los equipos de segunda B, llegó la igualada de Solbes que marcó ante la desatención de Vinicius que estaba mirando las musarañas.

Ante  el conformismo blanco que les condenó, llegó la prórroga con   el Madrid  atacando con más empuje que eficacia. Y ahí apareció el guardameta  José Juan que estuvo hecho un jabato toda la noche con paradas de todos los colores a Marcelo, Asensio y Lucas Vázquez.

Entonces, la épica acompañó al Alcoyano con la prodigiosa actuación de su guardameta, y después, y ya con diez jugadores, la gran jugada que dio pie al 2-1 de Juanan, ante la pasividad de la defensa   que más que defender miró. La jugada del tanto de la victoria local, dejó retratado a un Real Madrid  que ya entonces dio muestras de impotencia y que le deja tocado y hundido.

Todo fue mérito indiscutible del Alcoyano que con fe y ambición, zarandeó al gigante blanco que tiene los pies de barro.

Ni el penalti a Militao (que lo fue), puede servir de coartada. En Alcoy, se certificó la catástrofe blanca.

El panorama pinta muy mal.  

 

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