El eje formado por Courtois y Mbappé ha dado aire al Real Madrid con su triunfo (0-3), en la Catedral frente al Athletic Club, partido correspondiente a la jornada 19 que se adelantó, como el que anteriormente jugaron Barcelona-Atlético por aquello de la Supercopa que el próximo enero jugarán estos cuatro equipos.
En el mejor partido del Real Madrid en lo que va de temporada,desde luego el más redondo, arrolló a un Athletic que como viene demostrando a lo largo de la temporada, no atraviesa por su mejor momento.
Los de Xabi Alonso, necesitaban el triunfo como el comer después de los tropiezos de los últimos tres partidos, y de ceder el liderato al Barcelona.
El Madrid con este triunfo sigue muy de cerca al Barça, solo un punto les separa.
El triunfo madridista se ha sustentado en el espectacular momento por el que está pasando Kylian Mbappé, que continúa enamorado con el gol. En San Mamés, marcó dos, y además dio la asistencia en el tanto de Camavinga. También se sostuvo, gracias a la paradas de Courtois, quien evitó el empate que hubiese sido el 1-1, a un disparo a bocajarro de Berenguer. Con esa gran intervención, el belga cortó la reacción de un Athletic muy poco contundente.
El Real, se presentó en San Mamés acuciado por el ruido de sables entorno a Xabi Alonso y con las enormes dudas de su errático juego desplegado en los últimos encuentros. Necesitaba imperiosamente una victoria y si esta era convincente, mejor. Pues, lo logró por partida doble. Ganó con autoridad a un desdibujado Athletic y además, lo hizo jugando el mejor partido en lo que va de temporada.. Y todo ello, en el escenario siempre exigente de San Mamés.
El Madrid, cuajó un partido muy completo lleno de intensidad (no como otras veces) y de determinación, nada de especular, como otras tantas veces han hecho, sin ir más lejos frente al Girona.
Se puede decir que el Real volvió a encontrar la senda del buen juego,al menos de momento. Y lo hizo, bajo el paraguas de un exuberante Mbappé que tiene a los Dioses del Olimpo a su favor, a las paradas rutinarias de Courtois , al buen funcionamiento del centro del campo con el doble pivote formado por Tchouaméni y Camavinga, custodiados por Valverde y Bellingham. También resaltar el buen partido de Arnold Trent, que hace unos desplazamientos largos de gran efectividad. Una lastima su lesión, ahora que despertaba.
Las urgencias eran acuciantes para no dar jaque al proyecto de Xabi Alonso y para alejar el fantasma de la crisis. Por esta razón, el equipo blanco Salió desde el comienzo jugando con una solidez que tenía olvidada, gran intensidad, mucha concentración y sobre todo, que lo hizo con gran determinación. Además de esos atributos imprescindibles en el fútbol, le puso velocidad a la circulación del balón. Nada de dudas, convicción total. Y nada,de ese juego cansino a los que nos tenía acostumbrados.
Juego directo, eso fue lo que practicó el Real Madrid en San Mamés. En este sentido, el guante que tiene Trent en su pierna derecha para el golpeo largo, fue de gran ayuda. Se hartó de lanzar envíos a la espalda de los defensores del Athletic. Así era como rompía la presión de los de Ernesto Valverde, que llegaban tarde para tapar los huecos.
Uno de esos lanzamientos lo recogió Mbappé que como un bisonte se fue hacia Unaí Simón, una vez. Al borde del área dos regates en seco para acto seguido soltar un tremendo derechazo, marcando el 0-1 en el minuto 6. Antes de esa jugada, ya tuvo otra clara ocasión que esta vez salvo Unaí.
Milito, viendo el éxito de Trent en sus desplazamientos largos, se animó y en uno de ellos a Vinicius, el siete estuvo a punto de marcar por bajo, pero el portero adivinó su intención.
El Athleric, en esta ocasión no fue ese fiero León que siempre enseña sus garras en La Catedral y más cuando le visita el Madrid. Esta vez estuvo a merced de los blancos pero lo intentaron. Guruzeta, en una mala salida de Valverde, se aprovechó para lanzar un buen disparo que obligó a Courtois a realizar su primera parada. Se animó el Athletic durante algunos minutos y Berenguer, pudo empatar al encontrarse mano a mano con el guardameta belga, que realizó la parada de la noche. El jugador rojiblanco, no daba crédito a la gran intervención de Courtois. Ahí se acabó lo que podía haber sido la reacción del Athletic.
Al borde del descanso, en el 41, en una jugada coral de todo el equipo blanco, llegó el 0-2, de cabeza de Camavinga tras asistencia de Mbabpé, también con la cabeza. Trent, de nuevo puso un balón perfecto a Kylian.
Tanto Trent, que cuajó su mejor partido desde que llegó, como Camavinga se retiraron lesionados. Lesiones que preocupan y más aún ahora, que empezaban a ser importantes.
El que está para todo es Mbappé, quien curiosamente hace un año en el mismo escenario, San Mamés, tocó fondo fallando un penalti y confirmando un estado de ansiedad preocupante. Ahora es todo lo contrario es, la luz de este Madrid que sin él estaría huérfano y algo más…
Si aquella vez conoció el sinsabor, en esta ocasión La Catedral se ha rendido al francés. Le salió todo, a los 58 minutos a pesar de estar un poco escorado en la banda izquierda, lanzó un disparo de casi 30 metros, sorprendiendo a Unaí, que reaccionó tarde. Otro golazo del francés que ya lleva 25 tantos marcados.
El partido ya quedó visto para sentencia y Xabi Alonso mandó descansar a Mbappé, Vinicius y Militao entrando, Rodrygo, Brahim y Gonzalo.
El Real Madrid, por fin respiraba tras su negro noviembre. Con este triunfo tan necesitado gana tranquilidad y Xabi, tiempo para su proyecto. A la vez que debe servir para que la autoestima del equipo crezca,en una semana le visita el Manchester Cityn en Champions.
Se ha demostrado que el Madrid sí quiere, puede jugar a lo grande. La prueba queda en San Mamés.