Opinión

Vinicius no quiere el pasillo al Barcelona

El Real Madrid ganó 0-2 al Espanyol en Cornellá y retrasa el alirón del Barcelona, cumpliendo con lo mínimo que se le exige en estos casos, evitar que su gran rival histórico se proclame campeón sin sudar. Será en el clásico de la próxima semana. O no. Pero al menos, ha prolongado la vida del campeonato y le da un aliciente más al partido, Barcelona- Real Madrid del fin de semana.

 Vinicius, ha sido el principal autor de alargar la liga, con su buena actuación ante el Espanyol siendo el autor de dos magníficos goles. El campeonato, al menos, durará otra  semana hasta la visita madridista al Camp Nou el próximo domingo.

 Vinicius fue el principio y el fin del partido. Después  de varios escarceos y juego subterráneo con el Hilali, el brasileño en el segundo periodo ofreció su mejor versión y tumbó con dos soberbios goles a un Espanyol, que puso voluntad y poco más. No fue suficiente ante un Madrid que ofreció su mejor versión en la segunda parte, tras un primer periodo desangelado y triste.

Con la victoria, el Real Madrid evita tener que hacer el pasillo al Barça,  que  será campeón si gana el domingo. El empate también vale.

 La idea madridista es alargar ese alirón lo máximo posible. Algo que tarde o temprano sucederá, porque el Barcelona se merece este título. Lo va a conseguir,no solo por méritos propios, sino también por deméritos de un Madrid indolente y pasota, que ha protagonizado un terrible mes de abril, en el que solo ganaron un partido.

El Madrid comenzó el partido como si nada les importase lo que había en juego. No parecían ser conscientes que si no ganaban al Espanyol entregaban la liga al Barcelona. Durante todo el primer tiempo, vimos al Madrid de toda la temporada, un equipo sin pulso, sin ambición,vacío y sin orgullo. Ajeno a lo que debe ser el fútbol de verdad. Tal vez preso de sus continuas desconexiones,malos resultados y turbulencias en el vestuario (caso Ceballos y últimamente Carreras). Ninguno de los dos apareció por Cornellá. Ceballos se quedó en Madrid y Carreras no jugó ni tan siquiera cuando se lesionó Mendy que fue sustituido por Fran Garcia.

 Y es que de nuevo, no se sabe ya el número de lesiones que lleva, cayó Mendy por problemas musculares. El francés es incapaz de jugar tres partidos seguidos. Algo pasa con tantas lesiones. Llevan 119 lesiones en dos temporadas. Urge tomar medidas. Para empezar en el equipo médico y si cabe y es más importante, hacer una pretemporada como Dios manda.

 En los últimos años, en lugar de ejercitarse  específicamente en lo físico y en todos los demás aspectos  durante dos semanas, se han dedicado a realizar giras para recaudar euros, sin atender a la preparación física como se hacía antes.

Aún recuerdo los once o doce días en Nyón (Suiza) o Irding (Austria), donde  se hacía una pretemporada en todos los aspectos, en lo físico y en lo táctico. Y qué casualidad, con esa preparación exclusiva,después a lo largo de toda la temporada no hubo tantas lesiones. Eso, en estos tiempos ya no existe. Y se nota, vaya si se nota

El caso es que el Madrid ante el Espanyol, que ha pasado de ser el equipo revelación a principio de temporada a estar jugándose el descenso,ya fue un equipo más reconocible con la combustión de Vinicius, auténtico alborotador del partido,ayudado por un buen Bellingham, que parece que vuelve a resurgir, y de Gonzalo que salió a falta de media hora. Los tres fueron los protagonistas de los dos goles de los blancos.

 Gonzalo, ya era hora que Arbeloa le diera minutos, nada más salir hizo una pared con Vinicius y este con su habilidad habitual sacó un recorte que dejó a dos rivales en el suelo para marcar el 0-1 en el minuto 54. Luego Bellingham, con un tacón de clase,le dejó solo para que el brasileño clavase la pelota en la misma escuadra con un disparo con el empeine. Era el 0-2 en el minuto 65. El Espanyol,entonces, quedó tocado y hundido.

 Bellingham y Mastantuono, que también entró en la segunda parte por Brahim, desperdiciaron dos buenas ocasiones. Todo quedó visto para sentencia.

De esta forma, el Real Madrid retrasó una semana más la fiesta del Barcelona,que podría celebrar  si gana o empata contra su eterno rival. Los blancos, lo pueden evitar ganando en el Camp Nou. Ese es el objetivo, alejar lo más posible el alirón del Barça e incluso meterles algo de presión. Pero, la liga ya está sentenciada.

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