Quijote Digital

  • Diario Digital | viernes, 21 de enero de 2022
  • Actualizado 15:57

Castilla-La Mancha requiere responsabilidad

Castilla-La Mancha requiere responsabilidad

Los ciudadanos requieren y exigen de sus representantes que tengan responsabilidad y actúen con esa responsabilidad, a la hora de dirigir los destinos de su pueblo, ciudad, región o país. 
La falta de un Gobierno en España, perdón, tenemos unGobierno ‘en funciones’ parece que se contagia en otros aspectos y puntos por toda la piel de toro. Un mal que escapa a la realidad de intelecto del enfermo, sí verdadero enfermo que no imaginario y que cumple a la perfección el patrón “nunca hay que decirle al paciente terminal…”, mentira como muchas del refranero.
En Castilla-La Mancha estamos asistiendo a muchos sobresaltos que nada tienen que ver con el ciudadano de a pie. Sino todo lo contrario, la batalla nacional por los sillones se traslada a la arena regional siempre más real y necesitada de cosas tangibles, como los presupuestos.
Esa llave que abre la puerta de un prometedor futuro o la cierra dejándonos encerrados en un infierno cíclico por uno o varios años más. El montante económico ‘casero’ se ha utilizado una y mil veces -y seguirá así- como herramienta para pinzar el nervio principal del Ejecutivo que toque. En este caso, el presidente Emiliano García-Page ya sabía que bajo la túnica morada no había ningún nazareno y sí un primo más cercano al maligno. Aun así firmó el pacto y hoy gobierna en matrimonio y eso ya sabemos el precio que conlleva.
Todavía hay algunos cargos que tragan saliva con los últimos acontecimientos que casi tienen lugar en las Cortes regionales. Al final, el ejercicio de responsabilidad iluminó a las bancadas duales y parece que tenemos una oportunidad de futuro. Los presupuestos de la recuperación podrían ser una realidad en abril.
Sobre el papel son 8.420 millones de euros, es decir, 214 más que el ejercicio 2015 impulsados por el Partido Popular. Precisamente, los populares presentaron una enmienda a la totalidad del proyecto pero destaca que dentro de su comprensión, no hicieran público ninguna alternativa a los mismos. Algo que no pasó desapercibido por la población. Mal estrategia la elegida o mal consejo el que dieron a los diputados azules, por eso de los colores.
A los de Cospedal los presupuestos les rememoran a otros tiempos, precisamente, a la época Barreda y al inicio de la fatídica crisis que no supieron ver. Entre sus críticas consideran que el gasto social disminuye del 85 al 70 por ciento o se preguntan qué hacer con los 80.000 euros para un proyecto médico en Puertollano, Sin olvidar los excesivos 39 millones de euros de techo de gasto.
Podemos cumple su rol; mete miedo, saca balones fuera o el típico “a mí que me registren”. En esta ocasión, aseguran que no son sus presupuestos pero son un mal menor que prolongar las cuentas de Cospedal. Un punto que deben tener en cuenta es que la partida al rescate ciudadano aumenta de sus 500 millones propuestos a los 630 que le otorga su socio Page.
Sin cansar mucho al querido lector, voy a desgranar algunos datos por ejemplo cómo aumenta el 2,6 por ciento el gasto social (en referencia al proyecto del PP), se incrementa el 7 para Sanidad o el 43,8 por ciento en activos para el empleo en un claro compromiso del PSOE-Podemos por la creación de tejido empresarial y por ende del empleo.
La cuestión del techo de gasto ha sido tema recurrente y arrojadizo entre las formaciones. La realidad es que ahora se llega a los 6.000 millones, dedicando un 70 por ciento a áreas como Sanidad, Educación y Servicios Sociales.
En definitiva, la región cruza el umbral del primer trimestre y todavía no tiene presupuestos con los que afrontar un difícil ejercicio. El llamado a ser el punto de inflexión. No es de recibo que las cuestiones políticas o las batallas barriobajeras entre postulantes, primen por encima de los intereses de una región o de un país y así por encima del porvenir de las generaciones futuras. Un ejercicio de responsabilidad es lo que demanda el ciudadano, responsabilidad exige el votante. Ahora esperemos que nuestros dirigentes saquen esa responsabilidad de los pactos.